San José, Costa Rica. — ¿Qué tienen en común el Parmigiano Reggiano, una pasta elaborada en Gragnano, un pistacho cultivado en las laderas del Etna y un tomate producido al sur del Vesubio? Además de ser referentes de la gastronomía italiana, comparten un elemento esencial: su estrecha relación con el territorio donde nacieron.
Italia protege ese patrimonio mediante denominaciones como DOP (Denominación de Origen Protegida) e IGP (Indicación Geográfica Protegida), que permiten al consumidor reconocer productos vinculados con determinadas regiones, métodos de elaboración y tradiciones.
En Costa Rica, este esfuerzo da continuidad a las acciones que la Embajada de Italia y la Italian Trade Agency (ITA) vienen desarrollando a través de “Italia en su mesa”, iniciativa orientada a acercar al consumidor costarricense a los productos, territorios y tradiciones de la cultura gastronómica italiana.
Estos son 12 productos y ingredientes que permiten recorrer Italia a través de sus territorios, ingredientes y tradiciones.

Cada producto cuenta un territorio
Las denominaciones de origen permiten reconocer el vínculo entre un producto agroalimentario y el lugar donde nace, así como el conocimiento y las prácticas que forman parte de su elaboración.
“Hablar de gastronomía italiana es hablar de muchos territorios, cada uno con productos, sabores y tradiciones propias. Esa diversidad es una de nuestras mayores riquezas y queremos que el público costarricense pueda descubrirla, conocer las historias que hay detrás de cada producto y entender cómo cada región aporta algo único a la identidad gastronómica de Italia”, explicó la embajadora de Italia en Costa Rica, Elena Sgarbi.
Acercarse a estos productos es también una forma de conocer Italia a través de su gastronomía.
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